Barro contra polvo. Choques culturales de expatriada en Londres

Originaria de tierra de secano, uno de los mayores choques culturales como expatriada en Inglaterra ha sido comprobar que la lluvia no es un impedimento para nada. Por aquí sostienen que eso de acabar de barro hasta las cejas a los niños les vuelve locos, y yo pienso ¡A la fuerza, ahorcan! Y es que aquí he llegado a situaciones tan peregrinas como soportar un "Sports Day", (Unas 4 horas de competiciones deportivas varias de todo el cole en un parque) con frío, vendaval y diluvio incluído como si nada ocurriera. ¡Me estoy volviendo flemática! Y con un Pimm´s (especie de sangría británica. Buenísima) en la mano, celebrando la llegada del verano, que eso ya es para nota. Lo curioso es que los niños han hecho callo y les parece lo más natural del mundo,


Si a lo anteriormente expuesto unimos que el uniforme de deportes de verano incluye pantalones de algodón blanco nuclear, estaréis conmigo en que hay que echarle alegría a la bromita del barro. Porque aquí las nubes no nos abandonan en ninguna estación. 

Por estos lares el paraguas no se saca a no ser que llueva de verdad, si hay chirimiri, se aguanta a pelo. Los planes de exterior no se cancelan a no ser que jarree. Y cuando sale el sol, ¡Fiesta! Salimos todos como los caracoles, 

Los parques aquí son espectaculares, cuidados, limpios, con árboles frondosísimos e interminables praderas verdes. así que todos nos catapultamos a ellos en cuanto apunta un rayito, porque las terrazas son escasas Una de las primeras adquisiciones de los expatriados con niños es el set para el picnic, sobre todo la mantita. La idea del picnic está tan enraizada que, incluso en ocasiones tan formales como las carreras de Ascot, los ingleses extienden su manta y sacan su festín, gorrito  y tacón puestos incluídos. Y a propósito de Ascot, merece la pena conocerlo, hay entradas de varios precios y se pueden comprar por internet.




Mi hija, de piel cetrina, se ríe cuando en febrero, ante una sesión de gimnasia en el parque de turno, le ofrecen la crema solar de protección 50. Y es que tampoco hay nada tan británico como estos conjuntos para protegerse del sol abrasador que encontré el otro día en la CHILDCARE Expo.



Ni tampoco como un mono plastificado para la lluvia o unas buenas Wellington (en mis tiempos, Katiuskas).


Ha salido el sol. ¿Lo celebramos con un Pimm´s?

7 comentarios:

  1. Hola! Aquí MadreinUS, comentando como Anónimo porque no tengo cuentas válidas en ninguna de las páginas que pone abajo (algo tengo que arreglar de mi pasado). Me he reído mucho con lo de aguantar el chirimiri y evocar las katiuskas. Creo que he bebido Pimm´s por aquí. ¡Un abrazo! ¿No echas de menos el sol?

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  2. Hola MadreinUS. Si echo de menos el sol y la luz. ¡Mucho! Gracias a Dios, El clima de aquí te obliga a programar el ocio, sobre todo con niños de manera diferente. Gracias que vivo en Londres, donde la oferta de actividades para hacer es de verdad infinita. Aunque claramente hay cosas simples que extraño mucho, como tomar el aperitivo en una terraza bañada por el sol en invierno. En fin, ¡Ya llegará!

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  3. Hola! Yo soy una mamá expatriada en Massachusetts. Desde que vivimos aquí que estoy escribiendo un blog, www.mamaenmassachusetts.blogspot.com con nuestras experiencias. También echo de menos el sol (aquí la nieve no acaba nunca;) y las terracitas y las aceitunas y una cerveza fria fria, pero todo llegará. Encantada de saludarte!

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  4. Jaajajja yo soy expatriada por Manchester .... Como m suena todo lo que cuentas!!!!! Ains y en Londres todavía tenéis algo "mas bueno" k por aquí arriba!!
    Besos guapa

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