¿Qué tipo de parto eliges? Hospital, casa, piscina...

Yo vivía en Milán cuándo me quedé embarazada de mi primera hija. Allí hice los cursillos de preparación al parto que compartí con madres entusiastas del parto sin epidural, en casa ¡Una hasta se planteaba dar a luz en una piscina! Personalmente no entiendo que alguien prefiera sufrir a ponerse una anestesia, o arriesgarse a que algo vaya mal en su casa y tener que ir corriendo al hospital de esa guisa. Lo de la piscina no entra ni en la peor de mis pesadillas. Ya quisieran muchas mujeres en el mundo que sus hijos nacieran en un hospital en condiciones para ellas y sus bebés, Lo tenemos, ¡Utilicemoslo!


Este es mi currículum:

Tres partos = 2 naturales + 1 cesárea.


Mis alumbramientos han sido todos muy distintos. Mis dos primeros hijos llegaron tras 41 semanas de gestación. Con la primera me tiré medio día de parto con dolor (hasta que llegó la bendita epidural) y al segundo casi lo tengo por la calle porque no me enteré de que llegaba ¡Pero lo que le costó salir! Estos dos fueron partos naturales y recuerdo con horror el desafío de sentarme en una silla tras ellos.

Mi tercer hijo nació por cesárea de urgencia, ya que, con 38 semanas, en una ecografía rutinaria observaron que no estaba recibiendo oxígeno, o algo parecido y con el susto en el cuerpo nos fuimos al hospital a que viera la luz. Como madre experimentada que era, tenía ya todo preparado para el evento, incluido el proceso de guardar la sangre del cordón umbilical.

Aunque es políticamente incorrecto confesarlo, mi mejor parto fue el de la cesárea. En primer lugar, como buena miope, cuándo nacieron los otros solo vislumbré en lontananza unos bultos que me dijeron que eran mis hijos, mientras que esta vez pude ver con total claridad a mi pequeño churumbel en el momento de nacer. La recuperación resultó mucho mejor, puesto que estuve más días recuperándome en el hospital y al salir estaba más fuerte. Bueno, también la experiencia fue un grado ahí, puesto que mientras sus hermanos compartieron habitación con mamá desde el minuto uno, al peque lo cuidaron al nido muchos ratos mientras yo me recuperaba.


Cualquiera que haya sido madre sabe que, increíblemente, se olvidan todos los esfuerzos, empujones, y sudores pasados desde el momento en que te comunican que has tenido un hijo, que está vivo y bien. Todo lo demás se pasa y es secundario. Recuerdo cuándo nació mi primera hija y vino el pediatra a decirme que tenía un angioma en la pierna derecha. Un angi¿qué? pensé yo. Rápidamente me aclaró que no era nada importante,Yo le escuchaba sin comprender porqué estaba arruinando aquel momento mágico en el que era madre por primera vez, en el que la única certeza en el mundo que yo tenía era que aquella niña, con lo que tuviera, era MI HIJA.

Bueno, después de este momento lágrima que me he permitido, me gustaría saber cuáles han sido vuestras experiencias, y si habéis tenido a vuestros churumbeles por un método menos convencional que el mío. Si estáis ahí, contándomelo, es que todo fue bien, que es lo que importa.

2 comentarios:

  1. Mi primera fue una cesárea y el segundo vaginal yo soy muy mala enferma, pesima diría yo así que me costo mucho más tiempo que la media recuperarme. Yo no soy de esas mamas que se atreven sin la epidural pq mi resistencia al dolor es muy baja, pero admiro a las manas que son capaces. Y creo que cada mujer debería escoger su manera de dar a luz, sea con piscina o epidural pq en UK no te ponen la epidural y me parece una barbaridad si esa no es tu opción.

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    1. Por supuesto cada uno debería elegir a su gusto, siempre siendo conscientes de que un parto, aunque es un proceso natural, implica riesgos para la mamá y para el bebé.

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