Anoréxia y Bulimia Nerviosa por la Dra. Laura de la Maza Pereg

La doctora Laura de la Maza Pereg es Médico Especialista en Endocrinología y Nutrición en el Hospital Universitario de Burgos, España. En una entrada anterior nos habló sobre la diabetes infantil. Hoy enfrentamos la

ANOREXIA y la BULIMIA NERVIOSA, PROBLEMAS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA.

Dra. Laura de la Maza Pereg
Dentro de la Clasificación Internacional de  Enfermedades la AN y BN se clasifican dentro del grupo de “trastornos mentales y enfermedades del comportamiento"y por tanto básicamente son enfermedades psiquiátriacas.

¿Qué es la anorexia?

La AN se define como pérdida significativa de peso  por debajo de lo considerado normal originada por el propio enfermo que evita el consumo de “alimentos que engordan” y por uno o más de los síntomas siguientes: Vómitos autoprovocados, purgas intestinales autoprovocadas, ejercicio excesivo, consumo de fármacos anorexígenos o diuréticos, distorsión de la imagen corporal caracterizada por miedo intenso a la gordura de forma que el enfermo se impone a sí mismo permanecer por debajo de un límite máximo de peso corporal.

Además presentan trastorno endocrino generalizado afectando la producción de varias hormonas que se manifiesta principalmente como amenorrea (falta de menstruación 3 meses o más) y en la edad pediátrica como retraso en el crecimiento y en el desarrollo puberal.

Existen 2 tipos de AN: tipo restrictivo, caracterizada por restricción de comida sin conductas purgativas y tipo compulsivo-purgativo cuando además de restringir alimentos el enfermo  realiza regularmente a atracones o purgas (p. ej. provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas).

¿Qué es la bulimia?

La BN se caracteriza por atracones recurrentes. Un atracón se caracteriza por ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo (p. ej., en un periodo de 2 h) en cantidad superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un periodo de tiempo similar, sensación de pérdida de control sobre la ingesta del alimento (p. ej. sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo). Los enfermos presentan conductas compensatorias inapropiadas, de manera repetida, con el fin de no ganar peso, como son provocación del vómito, uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos, ayuno y ejercicio excesivo. Estos episodios ocurren al menos dos veces a la semana.

La BN es el TCA más frecuente , hasta 3 veces más frecuente que la AN.  En la mitad de los casos la BN aparece en enfermos que han presentado previamente AN.

Existen otros TCA menos frecuentes llamados TCA no especificados que presentan parte de los síntomas de AN o BN pero no todos.


¿Desde qué edad puede  presentar un niño  estos problemas?

La frecuencia de TCA ha aumentado  progresivamente  en las últimas décadas a la vez que ha descendido la edad de presentación. Es la tercera enfermedad más frecuentes en adolescentes (después del asma y la obesidad) y la tercera causa de muerte juvenil  (tras los accidentes de tráfico y las drogas)  La edad media de comienzo es de 14 años con un pico a los 18 años aunque  pueden darse casos a partir de los 7 años y también por encima de los 25. Su frecuencia es mayor en las mujeres 9:1 respecto a los varones. En los países occidentales la AN afecta al 1 %  de las mujeres adolescentes y la BN al 2-3 %  

¿Qué podemos hacer para prevenir esta enfermedad?

La  prevención fundamentalmente se realiza a través de la educación. Las experiencias tempranas del niño con la comida, y en especial las prácticas de alimentación utilizadas por los padres, tienen fundamental importancia en los hábitos de alimentación desarrollados por los niños y adolescentes.

Muchas dificultades relacionadas con el consumo de alimentos provienen de unas inadecuadas costumbres adquiridas en los primeros años de vida. Para los niños pequeños la familia es la principal influencia en el desarrollo de los hábitos alimentarios. Los padres y los hermanos de mayor edad son modelos importantes. A partir de los 2-3 años el niño entra en contacto con la sociedad en diversos aspectos y, especialmente, en el alimentario. Se producen influencias por parte de miembros de su familia distintos a sus padres y/o cuidadores, de los amigos del niño y los familiares de éstos, que le ofrecen alimentos, en muchas ocasiones alejados de los patrones alimentarios recomendados (dulces, golosinas...), lo que puede afectar significativamente a su comportamiento alimentario.

El comedor de la guardería o colegio constituye otro elemento que influye en la alimentación del niño, al constituir una parte importante de la dieta. La atmósfera en torno al alimento y la hora de la comida también es un factor importante que contribuye a las actitudes hacia los alimentos y las comidas. Las reprimendas, las discusiones y otras tensiones emocionales ejercen un efecto negativo. Las comidas que se consumen con prisa crean una atmósfera de agitación y refuerzan la tendencia a comer con demasiada rapidez también son malas.

Un ambiente positivo implica dedicar tiempo suficiente a las comidas, tolerar transgresiones ocasionales y fomentar la conversación que incluye a todos los miembros de la familia, por pequeños que sean algunos de ellos.

Son fundamentales los programas de educación alimentaria  en la escuela en edades lo más tempranas posibles con objeto de iniciar hábitos saludables, evitar el sobrepeso, evitar que niños y adolescentes inicien dietas restrictivas con el fin de perder peso.

Debe promoverse la práctica de ejercicio físico como hábito de vida saludable no como instrumento para perder peso.

Por otra parte  los factores socioculturales son decisivos en los TCA dado que en la cultura occidental la imagen es algo primordial, el estar delgado es apreciado socialmente y el culto al cuerpo  forma parte de nuestra vida diaria. La moda  impone unos patrones, sobre todo a las mujeres, diseñados para cuerpos delgados que suponen presión psicológica sobre todo a las adolescentes en un momento de su vida en el que su cuerpo está sufriendo los cambios propios de esta edad.

Deben realizarse programas de intervención promovidos por las autoridades encaminados a sensibilizar a los niños y adolescentes contra la creencia errónea de que estar delgado es equivalente a ser guapo y tener éxito social. La industria de la moda juega un papel fundamental también en la prevención de TCA.



¿Hay alguna característica común de estos niños?

El origen de los TCA es multifactorial por la interacción de factores individuales, biológicos y psicológicos  junto con factores  sociales, familiares  culturales.

Los factores que predisponen a los TCA son:

 Personales: • Edad: niñas y adolescentes • Sexo: ser mujer • Predisposición genética
• Menarquia ( 1ª regla) con  peso bajo • Tener o haber tenido sobrepeso • Creencias irracionales sobre la apariencia física • Baja autoestima • Rasgos de personalidad: tendencia al perfeccionismo, talante obsesivo • Miedo a madurar • Enfermedades o problemas físicos • Depresión

Familiares: • Madre obesa o preocupada por cuerpo e imagen • Familias que conceden mucha importancia a la imagen • Con expectativas altas para sus hijos • Malos tratos, abuso sexual o abandono • Familia limitante, sobreprotectora e incapaz de resolver conflictos • Escasez de apoyo, educación y ánimo.

Socioculturales: • Asociar la delgadez con la belleza y la felicidad • La belleza como clave del éxito • Enfatización del ego y del cuerpo.  

¿Cuáles son las señales de alarma?

En la detección precoz, las manifestaciones clínicas que nos guiarán a sospechar la enfermedad son más fácilmente detectables en la anorexia, en que encontraremos un peso extremadamente bajo, asociado o no con ausencia de menstruación, mientras que en la bulimia, al permanecer normal el peso, la detección de las prácticas purgativas por parte de los familiares suele ser la primera manifestación de la enfermedad.

Para la AN son actitudes sospechosas cortar la comida en trocitos extremadamente pequeños, masticar cada bocado durante mucho tiempo , manosear los alimentos, distribuirlos por todo el plato , reducir la cantidad de la comida ingerida, elegir comidas sin grasa o muy bajas en calorías, eliminar de la dieta ciertos alimentos “autoprohibidos”  irritabilidad ante la comida, saltarse comidas, comer en soledad, tirar la comida en secreto, desaparecer inmediatamente después de la comida y encerrarse en el baño, pesarse de forma compulsiva, realizar ejercicio físico excesivo y de forma compulsiva, actividad física inmediatamente después de comer o cenar, realizar ejercicio sola, no mostrar ni expresar sentimientos mostrarse más crítica e intolerante con los demás, aislarse de las amigas, tendencia al perfeccionismo en la mayoría de las cosas.



La bulimia se sospecha cuando el niño/niña muestra una ingesta incontrolada, compulsiva y rápida, de grandes cantidades de alimentos ricos en calorías durante un periodo de tiempo variable, de unos minutos a horas. La ingesta desmesurada produce una sensación de distensión-hinchazón-malestar físico en la región abdominal, así como sensaciones nauseosas por la plenitud lo que, junto a los sentimientos de culpa y vergüenza, genera depresión y autodesprecio y, al final, el vómito provocado para disminuir el malestar físico y evitar la digestión de lo ingerido.

Cuando estos pacientes no consiguen vomitar, usan laxantes, diuréticos o ayunan para controlar el peso por miedo a engordar. El peso puede mantenerse dentro de límites normales, estar ligeramente por encima de la media o haber obesidad. Muchas veces es difícil descubrir estas conductas  por la familia .

¿A quién acudir?

El pediatra o médico de familia debe ser el encargado de hacer el diagnóstico de sospecha y derivar al paciente a Psiquiatría quien hará el diagnóstico de confirmación. El seguimiento nutricional y hormonal debe realizarlo un especialista en Endocrinología y Nutrición. Psicólogos y dietistas también intervienen en el proceso terapéutico de estos pacientes.

¿Cuál es el tratamiento de los niños y jóvenes con este problema?

El tratamiento  de la AN se basa en tres pilares:


  • Tratamiento de la malnutrición, normalización dietética y tratar las alteraciones físicas del cuerpo secundarias a la pérdida de peso clave para favorecer la intervención psicológica/psiquiátrica.
  •   
  • Psicoterapia individual y/o de grupo, para corregir  las actitudes y pensamientos propios de la AN.
  •  
  • Psicoeducación del paciente y su entorno que permita su adaptación familiar, educativa y social.
  
No existe un tratamiento farmacológico eficaz en la anorexia nerviosa. Éste estará indicado cuando esté presente una psicopatología asociada importante, especialmente la depresión y la ansiedad.

En la BN el tratamiento sería similar pero es muy importante sobre todo el tratamiento psicológico, conductual  y en este caso sí son más útiles  algunos fármacos  como antidepresivos y ansiolíticos.

¿Cómo les afecta en el día a día?

La vida de los pacientes con TCA gira en torno a  la percepción de su imagen corporal y todo lo que debe hacer para alcanzar el peso deseado. Es frecuente que estos chicos/as se aíslen tanto en el medio familiar como de sus amigos. Hoy en día además disponen de internet y redes sociales donde existen foros y blogs donde comparten “ideas" para conseguir su fin  lo cual contribuye aún más al aislamiento. Por otra parte a pesar de tener pesos en ocasiones muy bajos son capaces de llevar una vida normal en cuanto a estudios y realizan actividades físicas sin problemas a pesar de  no  ingerir la cantidad  de energía suficiente.  


¿Cuál es el desarrollo de esta enfermedad?

En el caso de la AN como he dicho antes se producen una serie de cambios físicos relacionados con los cambios hormonales que se manifiestan por la falta de menstruación, vello fino en todo el cuerpo, caída de cabello que es fino y frágil, tendencia a la osteoporosis, extremidades frías y azuladas. Si la pérdida de peso es muy importante precisa de ingreso hospitalario por síntomas relacionados con la desnutrición como ritmo cardíaco bajo, anemia disminución de potasio, deshidratación ... El abuso de laxantes y diuréticos contribuyen a  la gravedad de los síntomas.

En el caso de la BN pueden producirse complicaciones médicas graves por el atracón/vómito autoprovocado como son: dilatación o rotura del estómago, hernia de hiato, rotura diafragmática, pancreatitis, hipotensión, descenso del calcio, del potasio y del azúcar en sangr , arritmias cardiacas, deshidratación, caries dentales, erosión del esmalte dental… 

¿Harías alguna recomendación a los padres?

El tener un hijo/a con TCA cambia completamente la dinámica familiar. Es muy importante el trabajo que psicólogos y psiquiatras realizan con las familias y por tanto deben implicarse  totalmente  en el proceso terapéutico, Existen asociaciones en  municipios, provincias, autonomías de TCA a las que pueden acudir  para informarse e intentar así normalizar lo antes posible la vida familiar. Los padres deben tener paciencia, tener fe en que su hijo se va a curar ya que en muchas ocasiones el proceso de curación es largo.  

2 comentarios:

  1. Qué interesante! Espero no tener que lidiar con este problema nunca, ni con mi hijo ni conmigo misma ni nadie de mi familia, pero la ayuda psicológica es fundamental.

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    1. Yo también espero no tener este problema en mi familia. Desgraciadamente lo tengo entre mis amigos, y sé que toda información es poca. A veces no somos capaces de ver lo que tenemos delante de nuestros ojos.

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