La Diabetes Infantil. Dra. Laura de la Maza Pereg

Os presento a la Dra. LAURA DE LA MAZA PEREG

Médico Especialista en Endocrinología y Nutrición en el Hospital Universitario de Burgos, España. 


Laura se ha ofrecido a hablarnos de algunas enfermedades infantiles y juveniles relacionadas con su especialidad. Mes a mes irá explicándonos cómo tratar enfermedades como la diabetes, la anorexia, la bulimia, la obesidad...

Laura también es madre. Conozcámosla primero en esta faceta:

¿Cuántos hijos tienes?
Tengo 3 hijos de 14, 12 y 8 años .

¿Cómo concilias?
Con gran esfuerzo y poco tiempo para mí. Tengo un horario de trabajo que me permite dedicar la tarde al cuidado de mis hijos y de mi casa pero por otra parte, mi profesión, al igual que otras, exige formación continuada  por lo que son muchas las horas que tengo dedicar a actualizarme fuera de mi horario laboral  y aquí es donde encuentro la mayor dificultad. Vivo en una ciudad donde no tengo a nadie de la familia a quien recurrir en caso de apuro y además mi marido viaja con frecuencia. Siempre he tenido hasta ahora ayuda en casa para las labores del hogar y eso me da un respiro, pero me faltan horas en el día para cumplir con todas mis obligaciones.  

La Dra. Laura nos habla sobre LA DIABETES INFANTIL....


¿Desde qué edad puede ser un niño diabético?

Cuando hablamos de diabetes infantil nos referimos principalmente a  la diabetes mellitus tipo 1. Se trata una enfermedad autoinmune crónica, en la que las células del páncreas productoras de insulina (células beta) son atacadas y destruidas por  el propio sistema inmune. Al carecer de insulina no se puede realizar correctamente el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas y proteínas. Se manifiesta principalmente por un aumento de los niveles de glucosa en sangre que si no se corrigen traen consecuencias irreparables e incluso la muerte. 

Puede aparecer a cualquier edad desde los primeros meses de vida aunque la edad más frecuente de inicio es el periodo puberal (10-14 años).  Afecta a  1/200-500 niños y adolescentes con una frecuencia de inicio de nuevos casos de 10-15 /100.000 habitantes /año en los países del área mediterránea. Su frecuencia es muy variable según la latitud y la raza. 

¿Podemos hacer algo para prevenir esta enfermedad?

No, no hay ningún método que permita predecir que un niño va a padecer diabetes. En caso de tener un  hermano, padre o madre con diabetes mellitus tipo 1 se puede realizar un análisis de los marcadores de  autoinmunidad  que  favorecen la aparición de la enfermedad pero aún así, si estos son positivos, no existe ningún tratamiento capaz de evitar que la enfermedad  se desencadene.
  
¿Corren algunos niños más riesgo que otros de ser diabéticos?

El desencadenamiento de este ataque autoinmune se produce por una combinación de factores genéticos y ambientales. Entre los factores ambientales, distintos virus parecen los candidatos más probables. Hasta el momento, no se han identificado causas específicas (incluyendo vacunas y elementos de la dieta) que puedan desencadenar esta enfermedad en personas que deben tener previamente una susceptibilidad geneticamente condicionada. 

Los factores genéticos tienen un papel fundamental en la aparición de la diabetes, pero la enfermedad prácticamente nunca se adquiere directamente por herencia.  En caso de tener un hermano o padre-madre con Diabetes mellitus tipo 1, la probabilidad de padecer diabetes es 10 veces mayor que la de la población general.

¿Cómo detectar la enfermedad?

El inicio de la enfermedad suele ser rápido y se caracteriza por síntomas derivados del aumento de glucosa en la sangre  y consecuentemente en la orina. Los síntomas generalmente aparecen  en el mes anterior al diagnóstico de la enfermedad y son llamativos. La glucosa es la energía de nuestras células, por tanto el cansancio es uno de los síntomas característicos . Los síntomas típicos de diabetes  se resumen con las  4 “P”: poliuria (orinar mucho) , polidipsia (sed intensa), polifagia (apetito aumentado) y pérdida de peso

Los niveles de glucosa  en sangre que confirman el diagnóstico son >126 mg/dl en ayunas o >200 mg/dl en cualquier momento del día aunque habitualmente los niveles de glucosa que presenta el niño cuando  acude al hospital  suelen ser mayores superando los 300-500 mg /dl .

¿A quién acudir?

Cuando los síntomas son llamativos los padres deben llevar al niño al pediatra. Lo habitual es que en esta situación el niño requiera de ingreso en un hospital para tratamiento de hidratación intensivo e iniciar insulina. El seguimiento a largo plazo debe realizarlo un especialista en Endocrinología.

¿Cuál es el tratamiento de los niños diabéticos?

La dieta es un elemento fundamental en el tratamiento. Debe evitarse el consumo de azúcares simples de rápida absorción principalmente sacarosa, azúcar común, aunque en la infancia se recomienda cierta flexibilidad con la dieta para que los niños no se vean diferentes del resto. Es importante que el niño aprenda a llevar una dieta equilibrada y a hacer deporte con regularidad, aunque esta recomendación es extensible a todos los niños, no solo para los diabéticos  

Al destruirse las células beta del páncreas hay una carencia total de insulina que es la hormona encargada de introducir la glucosa en nuestras células. Por tanto el tratamiento fundamentalmente se basa en la administración de insulina sintética de la que actualmente solo existen preparados  para administración en inyección subcutánea

Hoy en día existen distintos tipos de insulina con diferentes tiempos de acción que facilitan la adaptación del tratamiento a la vida normal de un niño. Además existen dispositivos electrónicos programables, llamados comúnmente bombas de insulina, que a través de un catéter subcutáneo administran de manera continua el fármaco. No son dispositivos inteligentes que administren la cantidad  de insulina en función de la glucosa si no que deben ser programados por el paciente o sus  padres

En el futuro se espera que  puedan fabricarse “páncreas artificiales" que administren la insulina en función de los niveles de glucosa para conseguir un controlóptimo de la enfermedad. 

En cuanto a las terapias biológicas, trasplante de células beta, trasplante de células madre... aún están en investigación ya que los resultados de los ensayos realizados hasta ahora no han sido buenos. El trasplante de páncreas  sí que tiene resultados positivos en cuanto a curación de la diabetes pero solo se reserva a casos en los que se requiere además  trasplante de riñón por insuficiencia renal derivada del daño provocado por la glucosa después de muchos años de enfermedad.  


¿Cómo les afecta en el día a día?

Los niños con diabetes deben administrarse insulina cada vez que comen, es decir entre 3-6 veces al día  por lo que deben tener unos horarios de comida lo más regulares posibles y la cantidad  de hidratos de carbono que consumen debe ser similar todos los días. Cualquier madre sabe lo difícil que es  conseguir que un niño coma  en determinadas ocasiones por lo que la dificultad en más para los padres que para el propio niño. 

Inicialmente pueden sentir cierto rechazo a las agujas, a las inyecciones pero generalmente se adaptan en pocos meses. 

Otra cuestión que puede limitar la vida de estos niños es la aparición de hipoglucemias (bajadas de azúcar provocadas por exceso de insulina) que en ocasiones se desencadenan porque el niño no ha comido lo suficiente o por una actividad física mayor de lo habitual

Como esto son 2 factores incontrolables, no puedes decirle a un niño que no corra, que no juegue, que coma más de esto o aquello, es muy importante educar y entrenar al niño para que reconozca los síntomas de la hipoglucemia e ingiera azúcar para resolverlos porque si no es así pueden llegar a presentar pérdida de conciencia y convulsiones

Los amigos  más cercanos del niño y por supuesto los profesores del colegio deben conocer también cómo tratar las hipoglucemias aunque desgraciadamente son muchas las ocasiones en las que los educadores se desentienden por miedo o desconocimiento lo que supone una carga adicional para los padres que se ven obligados a acudir al colegio a distintas horas para controlar el nivel de glucosa de sus hijos.

¿Cuál es el desarrollo de esta enfermedad?

La diabetes a largo plazo si no se consigue controlar adecuadamente lleva a la aparición de complicaciones vasculares ya en la edad adulta, principalmente afectación de la retina, riñón, riesgo de infarto de miocardio, trombosis cerebral o insuficiencia vascular de las piernas. 

La aparición de estas complicaciones tiene una frecuencia que es inversamente proporcional al grado de control metabólico. Por tanto si un diabético mantiene un buen control  a lo largo de su vida, puede tener un mínimo grado de afectación de retina , riñón, etc… pero es poco probable que tenga complicaciones más serias de su enfermedad.

¿Darías alguna recomendación a los padres? 

Los padres son los principales protagonistas del tratamiento del niño diabético. Deben conocer con exactitud el funcionamiento de la insulina y su manejo para así poder calcular la dosis de insulina que necesita el niño en función de sus niveles de glucosa y de lo que va a comer. Es frecuente, sobre todo cuando se trata de niños pequeños que uno de los padres tenga que dejar de trabajar para encargarse  de la atención al niño, ya que como he dicho antes con frecuencia deben ir al colegio para controlar los niveles de glucosa del niño. Tener un hijo con diabetes supone un gran sacrificio para los padres que en muchas ocasiones se sienten desbordados por la situación y con miedo de que a su hijo le pueda subir o bajar el azúcar en cualquier momento. El consejo sería que intenten normalizar su vida y la de sus peques pero es muy  difícil de llevar a cabo. Incluso para mí que soy endocrino se me haría muy difícil el tener un hijo diabético. 

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