Niños bilingües. PILAR CHACÓN, profesora de ALCE

Como sabéis. vivo en Londres y soy española. Una amiga me recomendó ALCE, para ayudar a mis niños bilingües a no perder su español y aprender su cultura. Como para todos los Niños de la Tercera Cultura, es importante para ellos tener contacto con una parte de la cultura a la que pertenecen pero en la que no viven. Mis hijos han tenido la suerte de dar con una excelente y veterana profesora en sus clases de ALCE. Os presento a PILAR CHACÓN.

PILAR es madre, profesora de ALCE y muchas cosas más. Hoy nos va a explicar su experiencia enseñando a niños bilingües.

Pilar en el Aula de St. Thomas More del ALCE de Londres
¿Cuál es tu recorrido profesional? 

La verdad es que he pasado mi vida en las aulas, primero como alumna, y desde hace 31 años, como maestra. Ingresé en el cuerpo recién obtenido el “acceso directo”, que me permitió librarme de las temidas y odiosas oposiciones. 

Mi primera clase fue de 40 niños de 6 años, de los cuales uno tenía una discapacidad severa, a los que tenía que enseñar a leer y escribir. Todavía me pregunto cómo era capaz de dar de leer a todos individualmente y a diario. Fue un bautismo de fuego. 

A partir de entonces, varios destinos provisionales, hasta el 1991, cuando llegué al que siempre he considerado “mi colegio”, en el que estuve 18 años primero como maestra, luego como Jefe de Estudios, y finalmente como Directora. Un centro de barrio periférico, nutrido de familias de un nivel sociocultural medio/bajo, que me permitió desarrollar una labor educativa y social muy enriquecedora, abordando temas muy dispares, donde el colegio fue un referente de la barriada, gestionando el acceso a actividades extracurriculares lúdicas y culturales a las que de otro modo muchos nunca hubieran tenido acceso, y en muchos casos propiciando que las familias pudieran cubrir sus necesidades más básicas.

Paralelamente, fui propietaria durante 10 años de una joyería, que gestionaba personalmente, y estuve varios años implicada en el mundo de la política, a nivel local, provincial y hasta nacional: fue una aventura con sus luces y sus sombras, pero esa es otra historia. 

Y luego el ALCE, de Londres

Pilar es madre de dos hijos
¿Cómo lleva toda esta tarea una madre de familia?

Como ves, no me aburría, sobre todo teniendo en cuenta que en la época en la que tanto el colegio, como la joyería y el mundo político requerían mi atención simultánea, mis hijos eran pequeños, y luego adolescentes, cuando necesitan, si cabe, más atención. 

Conciliar la vida familiar y la laboral no fue fácil. La ayuda de los abuelos, inestimable. El calvario del servicio doméstico, hasta encontrar la persona adecuada, una pesadilla. Y el que mi hija mayor siempre fue muy madura y me echaba una mano con el pequeño, una suerte. Además de eso, robarle horas al sueño, porque he hecho Planes de Centro, preparado discursos o revisado balances de madrugada, cuando todo lo doméstico estaba resuelto, y los chicos durmiendo

¿Cuántos años llevas enseñado a niños bilingües? 

Empecé en 2009, así que seis años. Me interesé por los programas que el Ministerio de Educación tiene en el exterior, y aterricé en el ALCE (Aulas de Lengua y Cultura Española) de Londres. Así empezó mi aventura con el bilingüismo, que ha sido una experiencia muy positiva tanto a nivel profesional como personal. 
Pilar dándo una conferencia
¿Has recibido una formación específica para ello? 

En principio, no. Nos reunieron en Madrid para darnos las nociones básicas del traslado al exterior. Pero el shock llega después. 

Fue un cambio muy radical: no sólo cambias de país, sino también de sistema educativo, de alumnado, de filosofía, de vida.  Abandonas el aula tradicional y te encuentras como maestra itinerante de ciento cincuenta alumnos de edades y niveles muy dispares, de Londres y de fuera de Londres, a los que enseñar español. 

Entonces no teníamos un material predeterminado ni unas pautas a seguir. Sólo una programación de aula y a buscarse la vida. La verdad es que al principio fue duro. Gracias a los compañeros que ya estaban en el programa y nos echaron una mano a los recién llegados, que si no… 

Más tarde, cuando empezamos con la enseñanza semipresencial, si tuve formación específica: aprender a manejar la plataforma, editar, tutorizar en línea… Fui de las primeras en empezar con cursos experimentales, al principio con 15 alumnos, luego 30, y así sucesivamente hasta los 260 que tutorizo ahora en Aula Internacional, la plataforma del Ministerio.

¿Cuántas Aulas tiene ALCE en Londres? 

El programa ALCE tiene 26 aulas en Londres y en el extrarradio, fuera de la M 25, y he pasado por muchas de ellas: Reading, Redhill, Hammersmith, Camden… Pero mi aula de referencia siempre ha sido St. Tomas More, en Sloane Square, donde paso la mayor parte del tiempo. También doy clase en Islington una vez en semana. 



¿Qué edades tienen los niños a los que enseñas y dónde enseñas?

Atendemos a niños de 7 a 18 años. Esto implica que las clases han de prepararse para una importante diversidad de alumnos. Si tuviera que buscar una palabra para calificar a las ALCE sería esta: diversidad. En mi caso, atiendo a 9 grupos, 7 en St. Thomas More y 2 en Islington, lo que implica preparar 9 clases muy distintas semanalmente, que puedan ajustarse a las necesidades y los intereses del alumnado. Además de los 260 alumnos en línea, tutorizo a 160 presenciales, si hacemos cuentas son más de 400

¿Qué nivel de español tienen los niños que estudian en otro idioma? 

En este programa encontramos de todo, desde los bilingües orales (normalmente no están alfabetizados o lo están mínimamente) a los que apenas entienden y articulan tres palabras mal dichas. Pero estos últimos, por desgracia, están avocados al fracaso. 

Las ALCE es un programa de  ELM (español lengua materna) no de ELE (español lengua extranjera), y es necesario que los niños se desenvuelvan mínimamente a nivel oral para poder integrarse en la clase, que se desarrolla en castellano. Si no es así, acaban desmotivados y abandonando el programa. 

Últimamente el nivel ha mejorado al haber aumentado la inmigración y recoger alumnado recién llegado de España, lo que va en beneficio del grupo y hace la clase más dinámica

¿Pueden los niños que aprenden a leer en otro idioma leer y entender el español? 

Por supuesto. Es conveniente que el niño ya esté iniciado en la lectoescritura en inglés, y si vienen hablando español, tienen ya una escritura natural. Lo que tenemos que hacer en el aula es cambiar esa escritura natural por la escritura reglada. Al ser el español una lengua fonética no suele presentar problemas para la lectoescritura, aunque, como es normal, confunden algunos sonidos y los transcriben en inglés, como por ejemplo f por ph o d por th. Dejando a un lado estos fallos lógicos y habituales, no suele haber interferencias con el inglés. En cambio, curiosamente, hay muchas interferencias con el catalán, que son a menudo un problema para alumnos que usan esta lengua en casa. 


¿Cuáles son las dificultades más comunes de estos niños? 

Además de las que he mencionado anteriormente, las más comunes son la utilización de estructuras inglesas que traducen al español literalmente, perdiendo todo el sentido, y la falta de vocabulario. Esto, que se presenta en todas las edades, y los críos vienen diciéndote que han estado en su abuelo´s casa, o preguntándote que  “¿esto qué sirve para?”, se nota mucho más en los alumnos mayores, a los que les cuesta bastante el hablar de ciertos temas más profundos que se exigen en el nivel C1, tienen dificultades para la argumentación, para utilizar los conectores apropiados y para encontrar la terminología adecuada

Se acomodan con el español “de andar por casa” y les falta un vocabulario que les es necesario. La lectura es una buena forma de conseguirlo, y cuesta mucho que lean, la mayoría de ellos no lo hace. 

En los últimos niveles necesitan más dedicación, pero al coincidirles con una mayor exigencia en los centros ingleses sólo unos pocos llevan el ritmo adecuado. 

Las ALCE no solo enseñan lengua española sino también 
su cultura
¿Traen los niños conocimientos de este tipo sabidos desde casa 
o es todo nuevo para ellos? 

¡Les encanta cuando hablamos de temas culturales! Cada uno quiere contar su propia experiencia. En general, tienen conocimiento de las tradiciones y manifestaciones culturales, cada uno de las propias de la zona de donde proceden. Pero hay cosas que les vienen muy grandes, como cuando te hablan de una carroza con un muñeco encima, refiriéndose a las procesiones de Semana Santa, o de las corridas de burros, y esto con chicos ya mayores…

¿Consideras que tener un segundo idioma ayuda o entorpece el aprendizaje de los niños? 

Un segundo idioma ayuda al desarrollo cognitivo y nunca entorpece el aprendizaje. Sólo en casos muy específicos con problemáticas muy concretas es recomendable aparcar el aprendizaje del segundo idioma para retomarlo más tarde

Los niños bilingües tienen mayor flexibilidad mental y aprovechan las habilidades adquiridas para entender conceptos y problemas matemáticos o lingüísticos, por lo que los beneficios se proyectan en todas las áreas. Además, el continuar con el perfeccionamiento de su lengua materna  ayuda al niño a apreciar su patrimonio cultural y nacional, contribuyendo así a afianzar su propia imagen. Todo son ventajas. 



¿Qué consejos darías a las familias en las que conviven dos o más idiomas para mantenerlos todos? 

Cada familia tiene su sistema, y es estupendo ver cómo algunos de mis alumnos se desenvuelven en hasta cuatro lenguas. Es muy importante conservar la lengua materna como lengua vehicular en el hogar. La lengua del país de residencia la tienen asegurada en el colegio, con los amigos, en la vida diaria… 

En los casos, frecuentes, en que los niños contestan en otro idioma, hay que perseverar con el uso del español y animarlos a utilizarlo. Son muchas familias las que me explican con alegría cómo sus niños desde que vienen a las clases de ALCE les hablan más en español, y lo utilizan de forma natural más frecuentemente. A esto también ayuda el estar en un entorno donde ven que hay otros niños como ellos, otras familias como la suya, con una cultura e intereses comunes, que no son unos “bichos raros”

Cuando entran en el programa ALCE, no sólo van a clase español, es una forma de inmersión lingüística en núcleos españoles, de ahí la importancia de la enseñanza presencial

Para familias donde uno de los padres no habla español, la cosa se complica. Entonces recomiendo que se busque “el momento del español”, como algo sistemático, un momento del día o un día de la semana donde la madre o el padre español pueda dedicarse a esta tarea con sus hijos. 

Y por supuesto, el fomento de la lectura. El leerles los cuentos cuando son pequeños y el leerlos con ellos cuando van creciendo. Estimularles la adquisición del hábito lector que les  ayudará en todos los aspectos: gramática, redacción, ortografía, vocabulario…  

Si queréis información sobre ALCE, buscarlo aquí.
Si tienes Niños de la Tercera Cultura, llamados NTC o TCK (Third Culture Kids) mira esto.

5 comentarios:

  1. De acuerdo con todas las recomendaciones de Pilar, muchas gracias. En Moscú no tenemos ALCE, pero hace unos años tuvimos clases de español para niños hispanohablantes en el Instituto Cervantes. Yo misma daba clases allí. Espero que esos grupos vuelvan a formarse.

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    1. Yo viví en Milán y Roma y allí tampoco hay ALCE, aunque sí Instituto Cervantes. Para mí ALCE fué un descubrimiento genial... Y esta profe es fantástica.

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  2. Qué interesante. En casa somos trilingües pero de lenguas cooficiales de España (castellano, catalán y gallego) y desde luego una escuela para practicar y asentar linguismos me parece de lo más idóneo cuando, como en mi caso, una de las lenguas no la "necesitas" para sobrevivir en el día a día y por lo tanto es difícil de practicarla.

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    1. Bueno, siempre puedes utilizar la televisión, por ejemplo para reforzar el idioma que menos oyen. Ponerles las películas o los dibujos en ese idioma.

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