Los niños Crecen y los amigos cambian

Los niños crecen físicicamente y eso es evidente a nuestros ojos, pero también van conformando su personalidad en torno a sus experiencias, a nuestro ejemplo, a sus habilidades y aficiones... A veces este desarrollo conlleva un cambio en las amistades, bien porque se amplían los círculos de amigos, bien porque los intereses ya no son los mismos.

Los niños encuentran sus amigos como nosotros, en parte "a piel" en parte porque comparten modos de jugar, en parte porque sus caracteres se complementan. Nada peor que invitar a un supuesto amiguito a casa a jugar y comprobar que no saben a qué, o que cada uno quiere una cosa. En esos casos me surge la pregunta ¿De verdad me ha pedido él jugar con este niño o ha sido decisión mía? Y es que a veces las mamás tendemos a ser autoritarias en este sentido, y a imponer amigos a nuestros hijos que quizá no son los que ellos habrían elegido, porque nos es cómodo. 

Conforme van creciendo, debemos ir permitiendo que nuestros retoños elijan a sus amigos, porque ellos saben mejor que nadie el porqué de esa elección, que siempre es subjetiva, La amistad es un valor y un sentimiento personal, y nuestras razones siempre serán objetivas. 

Dejemos a nuestros hijos elegir a sus amigos cuando crecen
Un clásico es querer que todos nuestros hijos tengan los mismos amigos. Pues a veces sí, y a veces no coincidirá. Esta situación, que es muy común cuándo son pequeños, llega un momento en que no puede continuar. 

Cada hijo es diferente, aunque compartan la misma familia, y tiene derecho a distrutar de "sus" amigos" y mantener relaciones especiales "solo" con ellos. Y dándole la vuelta a la tortilla, tampoco debemos suponer que cuándo invitan a uno de nuestros hijos a jugar, invitan a los hermanos. Ya sé que lo fácil es lo otro, pero no es lo más justo. ¡Parece que habrá que buscar otro plan para el hermano que se queda solito! ¿Invitándo quizá a uno de "sus" amigos?

Con dos adolescentes en casa, veo todos estos cambios en mis hijos y en sus relaciones. Mi hijo me dijo un día ¿Qué te parece si yo traigo a la madre de un amigo mío y te digo, ¡Ala, a hablar y quedar con ella! No te gustaría, verdad? Tuve que reconocer que no, que me gusta elegir a mis amigos. ¿Por qué nosotros no les dejamos a ellos?

Durante la adolescencia, nuestros hijos se guardan sus secretos. No quieren que interfiramos tampoco en sus relaciones, y muchas veces no nos cuentan las verdaderas razones por las que no quieren seguir viendo a "Pepito" por temor a que nos metamos dónde no debemos, o a que conozcamos algo que no nos va a gustar del que en nuestra opinión sería el mejor amigo de nuestro hijo. ¡Comprendamoslo!

Los peques crecen y sus amistades crecen, cambian y se amplían con ellos también. Unas les acompañarán toda la vida, otras se quedarán por el camino, con otras se reencontrarán dentro de unos años, cuando muchas de las cosas que les separan durante el crecimiento se vean superadas por los momentos y las complicidades compartidas cuando eran niños.

Este post se añade al Pupiletras Maternal del mes de junio con la C de CRECER,

6 comentarios:

  1. Cuanta razón tienes, la verdad que yo también me he encontrado el caso de tener amiguitos que con el paso de los años se van distanciando porque van madurando y enfocándose a intereses diferentes. Lo de las "amistades impuestas" más o menos se adaptan bien. Respecto a lo que dice tu hijo de juntar a las madres... Pues te cuento, mi hija tiene una amiga 2.0 un día la fuimos a conocer (evidentemente con 14 años no iba a ir sola y la otra tampoco). Pues mira! las mamis se juntaron ¿ala a quedar y a hablar con ella! Y la verdad que nació una bonita amistad!! De todas maneras en la adolescencia prevalecen los amigos eso es ley de vida!! Feliz semana

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    1. En el caso de mis hijos, dos se adaptan bien a las amistades impuestas y uno no. Se comporta con corrección, y punto. Mi postura es respetarle y reducir los encuentros. Al pequeño como no le entre alguien por el ojo, prefiere ir a lo suyo,entonces su madre tiene que proponer algo en lo que obligatoriamente deba interactuar. A veces es estresante cuándo se dan estas situaciones. En cambio mi mayor es amiga de todos... cada uno con su carácter... a respetar no forzar demasiado.

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  2. Me ha dejado pensado la situación de los hermanos que no comparten amigos y que al salir uno ¿qué pasa con el otro?, situación complicada si el que se queda tiene problemas para entablar amistades... pero como bien dices, intentar intervenir en esa situación, imponiendo o presionando con el objeto de buscar una solución, no conduce a nada, por el contrario crea más problemas para cada hermano y en la relación entre ellos.
    Un post muy interesante... un abrazo!!

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    1. Me alegro que te haya resultado interesante. Es un tema complicado de gestionar y que he vivido en mis carnes. Así como que vengan dos hermanos a jugar porque son de la edad de mis hijos y una pareja vaya bien pero a mi otro hijo no le guste el hermanito del primero. ¡No es justo! Y es muy difícil también explicarle a una madre que no quiere enterarse de que me traiga solo al hijo que le he pedido y que es realmente el amigo de mi peque.

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  3. Pues yo tengo amistades que he conservado desde la infancia y ahora nuestros hijos cuando se ven juegan juntos y otras amistades que han sido sólo de épocas en la vida. Supongo que con mi hijo pasará igual, algo muy importante es si su vida estará mas o menos estable: misma ciudad, mismo colegio, mismo barrio...un abrazo y muy interesante

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    1. Yo también me he reencontrado de mayor con amigos de la infancia, y otros se han ido diluyendo. Pero los buenos lo hayan sido desde los 3 años o de hace dos años, los atesoro y cuido como oro en paño.

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